Peajes en autovías

El pasado fin de semana hice el experimento de publicar en mi perfil de Soundcloud una nota de voz sobre un asunto que desarrollo ahora en más profundidad: los peajes en autovías.

Como habréis podido leer en diversos medios, una de las medidas que se dice que está considerando el Gobierno para incrementar los ingresos públicos es la de cobrar peajes en autovías. Por lo que se escucha, de momento sería un “peaje blando”, sólo para ciertas autovías y sólo para turismos ligeros, pero a nadie se le escapa que una vez se empieza con esa dinámica, no es descabellado pensar que se pueda ir generalizando a más vías y al resto de vehículos, aunque pueda ser con tarifas diferentes.

Dentro de que hablar de nuevos impuestos nunca es del agrado de nadie, he podido leer diversas opiniones favorables a esta medida, como las de Xavier Sala-i-Martín y los chicos de Politikon, cuyo punto de vista es tan sencillo como lógico: ¿por qué tenemos asumido que hay que pagar una parte del coste de medios de transporte público como el metro, el tres o el autobús, y sin embargo surgen iniciativas como las de Cataluña de insumisión hacia los peajes? Y la verdad es que ese punto de vista es certero.

Sin embargo, me gustaría apuntar algunas cuestiones por las que a mí no me entusiasma la idea:

  1. Cada kilómetro que recorremos en una autovía lo hacemos pagando impuestos por la vía de consumir un combustible, del cual aproximadamente la mitad del precio que pagamos son impuestos, como ya expliqué en un post (por cierto de los más leídos de la historia del blog) al mostrar que la diferencia de precio entre la gasolina en España y en Estados Unidos se explica casi totalmente por el factor impositivo. Así que en realidad sí que estamos gravando directamente el uso de las autovías. El peaje sería redundante.
  2. Al hacer tributar por el uso de las autovías en tramos interurbanos y no en interior de poblaciones ni el entorno más cercano a las ciudades (doy por hecho que no se van a poner peajes en los entornos más inmediatos de una ciudad donde la frontera entre lo que es carretera y lo que es avenida urbana ya se difumina) supondría una discriminación positiva en favor precisamente de los desplazamientos para los que existe más alternativa de transporte público. Justo donde tienes opciones de autobús, metro y una gran densidad de taxis es donde no pagarías peaje. Y donde menos opciones viables tienes de transporte público, sí lo pagarías. Parece un poco injusto y contrario a la filosofía impositiva de un estado moderno.
  3. ¿Sería una medida progresista? Podríamos considerar que los que cogen el coche para desplazarse en lugar de hacerlo por transporte público tienen más capacidad de renta que los que no, y este impuesto tendría un carácter progresivo. Vamos, que viajes largos en coche son un lujo por el que puedes pagar. Pero sin embargo muchas veces ocurre lo contrario: estamos hablando de personas que no tienen suficiente renta como para vivir más cerca de sus lugares de trabajo y se han tenido que desplazar a poblaciones del extrarradio; personas que emigraron del entorno rural  para trabajar en la ciudad pero regresan con frecuencia a sus pueblos de origen; gente que se mueve en familia donde el coste del transporte público no compensa a menudo frente a la opción de moverse todos en un coche, etc.
  4. ¿Y desde el punto de vista medioambiental? Todo lo que sea gravar el desplazamiento por carretera con vehículos de motor tiene ese enfoque. Pero mientras que aplicar el gravamen sobre el combustible tiene una relación directa con el grado de contaminación generado, los peajes no tendrían esa relación. Pagaría igual un coche de tres litros de consumo a los 100 kilómetros que uno de trece. Los vehículos eléctricos dejarían de beneficiarse de la ventaja de no consumir un hidrocarburo que paga su impuesto especial. Dejaría en definitiva de ser un incentivo más para la preferencia en favor de coches de bajo consumo y consecuentemente poco contaminantes.
  5. ¿Cuál es el coste de implantación? Pues si bien el coste marginal de subir los impuestos especiales sobre el combustible es cero, implantar los peajes tiene un coste importante. Doy por descontado que se optarán por soluciones del tipo “peaje en la sombra”, obligando a la gente a poner un aparatito en el coche como los Via-T que ya están disponibles para el pago rápido de peajes en las autopistas actuales, y montando emisores/receptores en pórticos en las autovías, esta opción, muchísimo más económica que la de los peajes tradicionales (y menos disruptivas para el tráfico). Pero en cualquier caso existe un coste importante tanto para el usuario (que tiene que comprar o dejar una fianza por el aparatito en cuestión) como para la Administración (que tiene que montar toda la infraestructura física y tecnológica). Así que desde este punto de vista sería un impuesto menos eficiente
  6. ¿Nos creemos que no se cobrará nunca a camiones? Si finalmente también el sector del transporte está sujeto a estos peajes, estaremos introduciendo un elemento más de coste que en último término se trasladará al consumidor vía precios, y nos hará algo menos competitivos frente al exterior al incrementar el coste directo de producción de los bienes, ya que cualquier producción incorpora costes logísticos de transporte directo de materia prima, componentes o distribución. Y si bien un impuesto sobre el combustible incentiva la optimización del consumo para mejorar costes y competitividad, este peaje no tiene nada de incentivo a esa optimización.

Los impuestos son, como la  muerte, una de esas certezas inevitables de la vida. A nadie nos agrada pagarlos pero son necesarios, porque gracias a ellos podemos financiar muchísimos servicios y nuestro bienestar. Las infraestructuras viarias y en particular las autovías son un elemento que ha mejorado enormemente nuestra calidad de vida. Yo, que empecé a conducir cuando todavía no estaban completamente desdobladas las vías principales carreteras nacionales, y recuerdo por ejemplo subir y bajar el puerto de Somosierra por la N-I en carretera de dos sentidos, o recorrer los llanos de la provincia de Valladolid en la N-VI desesperándote para buscar una oportunidad de adelantamiento, creo innegable que es algo por lo que vale la pena pagar un impuesto. El mantenimiento es muy caro, pero entre la recaudación por multas y los impuestos de hidrocarburos pienso que se podría pagar. Otra cosa es que estos ingresos (las multas ya no, por ley) se dediquen en general a tapar otros agujeros. Porque sí, al fin y al cabo, la recaudación impositiva va toda a un saco general que sirve para pagar una partida u otra de gasto. Pero en definitiva no termino de ver que esto de los peajes sea la solución más idónea para generar esos ingresos adicionales. Otra cosa es que haya miedo a seguir subiendo el precio del combustible aún más, sobre todo en un entorno de debilidad del euro que va a presionar al alza a esos precios, ya que el coste de adquisición del crudo, al estar en un dólar que se aprecia frente a nuestra moneda, va a repercutir más en el precio final del producto refinado.

Agradeceré como siempre vuestros comentarios, y también me gustará saber si os parece interesante que deje disponible la nota de voz que a menudo grabo cuando tengo la idea germinal de un post, como he hecho al principio de este post. ¡Gracias por leerme!

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