Nokia: ¿zombi o redivivo?

Os voy a contar una visión muy personal y subjetiva sobre una historia de ascenso y caída, la de Nokia, antaño dominador hegemónico del mercado de la telefónica móvil, y hoy en día un auténtico ejemplo de “walking dead” que quiere volver a la vida.

Uso móvil por razones de trabajo desde allá por 1993, con un NEC analógico. Eran tiempos del Moviline de Telefónica, líneas analógicas, que cuando la cobertura no era buena se oía como las interferencias de la radio… Tenía su encanto.

Luego tuve un par de terminales Ericsson, un Alcatel… Hasta que en 1998 Nokia sacó el 5110, y lo compramos a un empleado. Aquél terminal fue toda una revolución para la marca al menos en España, considero que por tres motivos principales:

  1. La batería duraba días y casi semanas enteras
  2. Tenía una robustez que le hacía a prueba de bombas
  3. Su sistema de menús era muy intuitivo (para la época).

El caso es que yo poco después me incorporé a la familia Nokia, seducido por estas ventajas, y durante años he sido un cliente fiel. Aunque la duración de las baterías se fue resintiendo en ediciones posteriores, al ser los terminales más pequeños e incorporar más prestaciones, lo que seguía siendo cierto era su robustez, y acostumbrados a los menús típicos de Nokia, uno se desenvolvía con ellos fácilmente.

Nokia a lo largo de la primera década del siglo se convertiría en el líder de mercado, gracias al éxito cimentado con el 5110, y luego continuado con terminales como el 6160 y el 6310, muy difundidos en el mundo empresarial, el 8260 y otros similares con los que redujo el tamaño y eliminó la antena protuberante. Nokia intentaba innovar por varias vías, como la del entretenimiento intentando convertir al móvil en una mini-consola (véase el fallido N-Gage de 2003), la moda y el diseño (como el premiado 7280 de 2004), incorporando teclado completo para SMS y mensajería (el 5510 que data de 2001 o incluso antes el 9000 Communicator) e incorporando cámara digital de alta resolución (1 megapíxel en 2004 con el 7610).

Sin embargo, la mentalidad en Nokia era que el uso primario era y seguiría siendo la comunicación verbal, y que los consumidores valoraban el prestigio y la imagen de marca, el diseño y el tamaño como características principales. Desde 2002, empezaban a tener una fisura en el campo empresarial por la creciente implantación de los Blackberry de RIM, que integraban el concepto de PDA y celular, y que se convirtieron rápidamente en el estándar en consultoría y para viajeros que querían hacer uso constante del e-mail. Nokia reaccionaría pero tarde, puesto que hasta 2006 no tuvo un competidor decente para los Blackberry con el E62.

En 2005-2006, Nokia disfrutaba del éxito de sus terminales 6680 y N73, que combinaban una buena cámara (para el momento), un diseño atractivo y la robustez característica. Comenzaban a cometer errores con el software, ya que la serie N empezaba a pecar de una complejidad un tanto frustrante. Pero lo que no sabían prever era el terremoto y la revolución que supondría la inminente llegada del iPhone y el auge de los smartphones.

Nokia había probado conceptos como el anteriormente mencionado Communicator con una nueva versión en 2007, e incluso había sacado un innovador “smartphone” en 2003 con el 7600, que era ya 3G, pero no se había volcado en este concepto. Con el revolucionario producto de Apple, se redefine la industria y el segmento más premium no tiene duda: quiere el iPhone. Sin embargo, Nokia peca de cierta arrogancia y sigue en sus trece, con su software propio, infinitamente inferior al iOS, y abrazando sólo parcialmente el concepto concebido por Steve Jobs. Productos como el 5800 son interesantes, pero están a años luz.

Porque ya no sólo se trata de Apple. Google entre tanto ha dado la campana estableciéndose en tiempo récord en una referencia del sector con su software Android, y apoyándose muy especialmente en la pujanza de Samsung, cuyos costes de producción son imbatibles y cuya rapidez de desarrollo e implantación de producto es espectacular, y además ha sabido leer el otro factor clave del éxito del iPhone aparte del diseño y el prestigio: las aplicaciones. Porque lo que se ha conseguido es evolucionar el concepto de producto del móvil hasta alcanzar prestaciones inimaginables tiempo atrás. Ya no es tanto el terminal en sí y ni digamos ya el SMS o el correo electrónico o incluso la navegación web, sino que se trata de un conjunto infinito de aplicaciones de todo tipo, en el que Android supo estar a la altura de una manera que Nokia fue incapaz de soñar.

Finalmente, en septiembre de 2010 Stephen Elop es nombrado CEO de Nokia, y lo primero que hace es entonar el mea culpa, reconocer que se han quedado desfasados en el actual mercado de los móviles, y cambiar radicalmente de estrategia, abandonando la nueva evolución del software propio de Nokia (el MeeGo) y forjando una interesante alianza con otro “fracasado” del negocio, Microsoft, que tras el fiasco del Windows Phone está decidido a resurgir de las cenizas con su nueva plataforma Windows Phone 7 Mango.

Finalmente, se acaban de lanzar los Nokia Lumia, que son los primeros resultados de la alianza Nokia-Microsoft. Pero no será fácil recuperar el terreno perdido, por varios motivos:

  1. El público premium ya está enfocado a Apple y sólo considera a Android como una verdadera competencia. Nokia se ha convertido en una marca de gente poco avanzada tecnológicamente, y eso pesa desde el punto de vista de status.
  2. En el mundo de la empresa también está la Blackberry, pero es que RIM, a través de una política agresiva de precios, también se ha posicionado como el smartphone de los chavales de pocos recursos, así que Nokia también está estrangulada por abajo.
  3. El Lumia es un móvil bonito y promete robustez con su carcasa monobloque de policarbonato. Pero no necesariamente es más bonito que un iPhone.
  4. La estrategia de precios seguida es un poco desconcertante, posicionándose al mismo nivel que los competidores de Apple y Samsung, o las gamas altas de otros como Blackberry o HTC. ¿Quizá son restos de esa soberbia o simplemente que tienen miedo a que se posicionen en imagen por debajo de los números uno? El caso es que ninguna operadora ha mostrado excesivo entusiasmo por promocionar el producto.
  5. La crítica especializada ha recibido razonablemente bien el producto, pero sin tampoco exceso de elogios, porque en realidad es un terminal que lo hace todo razonablemente bien, pero no aporta ninguna innovación significativa.
  6. Aunque prometen muchas aplicaciones, están todavía muy lejos del catálogo del App Store y del Android Market.

En definitiva, el Lumia tiene buena pinta, pero sin nada que destacar ni por prestaciones, ni por diseño, ni por precio, ni por aplicaciones, parece difícil captar nuevos clientes, ni recuperar a los antiguos fieles de Nokia que ya han abandonado la marca. Entonces todavía queda un público objetivo que es aún muy relevante: los actuales clientes de Nokia. Sabiendo que la rotación de terminal es notable, la aspiración máxima sería que los actuales clientes repitan. Distinguiría tres grupos:

  • los usuarios que todavía no valoran el concepto de smartphone, y que sólo usan el celular para hablar y como mucho enviar SMS (que sí, todavía queda mucha gente así). Siguen siendo clientes fieles, pero no para un Lumia, sino para los terminales  “convencionales”, en los que Nokia sigue siendo excelente.
  • los usuarios de gama baja que tienen smartphone Symbian comprados a bajo precio. Siendo clientes de bajo poder adquisitivo, el Lumia me temo que es caro, y si llegan a poder permitírselo, apuesto a que optarán antes por un iPhone o un Android, por eso de que ya que se gastan más dinero, dan un “salto de categoría”. Hoy por hoy ese salto no lo representa Nokia, al menos desde el punto de vista de imagen y prestigio.
  • los usuarios premium que todavía siguen con la marca, ya sea por sus terminales “tipo Blackberry” o por otros factores, como por ejemplo un caso como el mío, en el que por un lado valoro todos los accesorios que ya tengo (cargadores de red fija, cargadores de enchufe), y porque tengo un sistema manos libres bluetooth promovido por Nokia que emplean marcas de gama media-alta como el grupo Volkswagen, Porsche, algunos BMW, y que se basan en el protocolo rsap (remote sim-access protocol). Pues bien, Nokia inexplicablemente ha cambiado de interfaz de carga de batería a un micro-USB, y no ha implantado el rsap. De modo que yo, personalmente, ya me quedé sin incentivo para seguir con la marca.

Así que he decidido ya abandonar la marca, pese al aprecio que siempre le he tenido. Como se da la circunstancia de que Samsung decidió implantar el dichoso rsap en su Galaxy S y ahora en el S2, a diferencia del resto de los Android que no lo tienen disponible, ni tampoco los Blackberry ni los iPhone, voy a optar por el Galaxy S2 para mantener compatibilidad con el sistema manos libres de mi coche. En este sentido, Samsung vuelven a demostrar ser “los más listos de la clase”, no como los finlandeses…

El caso es que seguiré teniendo cariño a Nokia y deseo que levanten la cabeza. Pero no será fácil. Y, ¿cuántos más clientes como yo estarán perdiendo? Una lástima.

Anuncios

6 comentarios

  1. Reconozco que me tienen desconcertado. Se las prometían muy felices y la primera ha sido en la frente: serios problemas de baterías en los nuevos teléfonos de 400 euros… Ahora me encuentro con esta otra disfuncionalidad que comentas y seguro que la lista se ampliará a más… En Nokia tenían muchas esperanzas con este móvil pero estoy casi seguro de que no van a remontar… Igual que pasó hace no mucho con los netbooks…. En Microsoft sólo les queda ya esperar a que el precio de la acción baje lo suficiente para comprarla… Time to time.

  2. Muy buen resumen Daniel y hay que admitir que añadir fotos al articulo da un toque que mejora el layout del mismo (¡sigue asi!).

    Para añadir algo más de datos a los que ya comentas te adjunto un enlace a un video de 30 segundos presentado hace poco por Google donde se da el nùmero oficial de activaciones de Androids en 2011: http://www.youtube.com/watch?v=xUnbZlJnQ8A

    Samsung por su parte es hoy el primer productor mundial de dispositivo móviles. Como tu escribes: iPhone es un terminal de gama alta, Android (como sistema operativo) ataca todo el mercado (mòviles desde +500€ hasta 99€), Blackberry es líder de gama baja/empresa y la gran pregunta es si hay sitio para un cuarto jugador que está aprendiendo ahora sobre este nuevo entorno y no tiene ya este diferencial de marca que empuje el comprador a elegir un Lumia a un iPhone 4 o Samsung Galaxy.

  3. Jaime · · Responder

    Enhorabuena por el artículo Daniel.
    Como bien dices, los accesorios son muy importantes también a la hora de elegir el móvil y, precisamente, recuerdo que mucha gente tenía un Nokia porque tenía casi todos sus modelos eran compatibles con un mismo cargador.
    De momento yo tengo un Nokia C7 pero en mi cabeza ya tengo la imagen del iphone…

  4. Jaime · · Responder

    No he tenido un Nokia en mi vida pero llevo un año con WP7. Estoy encantado. Y es muy probable que el próximo móvil que compre sea un Lumia, aunque no esta primera versión sacada al mercado con las prisas de Navidad, sino las que están por llegar. Es cierto que WP7 no es mejor que IOS o que Android, pero tampoco es peor. Y sin embargo, la compatibilidad con Microsoft Office (Excel, Word y la gran sorpresa One Note) y con Exchange, y la sincronización con la nube (Skydrive con 25 GB al estilo Dropbox), vale más que tener 300.000 aplicaciones chorras (WP7 ya tienen 40.000 y subiendo, que no está mal). Y las aportaciones de Nokia en términos de cámara, navegador Nokia tipo TomTom, etc. solo mejoran el resultado final. No deis por muerto a la sociedad Nokia-Microsoft. Tan solo tienen que trabajar duro en hacer su producto un poco más “trendy” y recursos tienen para conseguirlo. No será fácil luchar contra el “borreguismo” Apple pero tampoco imposible, y ya no está Jobs…..

    1. Gracias, Jaime, por tu comentario. Y ciertamente me has seducido con el asunto de la compatibilidad con Office y la sincronización con Exchange y Skydrive. Eso potencialmente puede marcar la diferencia con alguien como yo. Aunque al mismo tiempo es la gran oportunidad que tiene un Google: que usemos sus plataformas virtuales frente a plataformas locales de base Microsoft. En cualquier caso es muy bueno que exista competencia a diferentes niveles. Yo desde luego no doy por muerto ni mucho menos a Microsoft. Otra cosa es, como decía Nacho Gafo, que al final lo que ocurra es que MS se haga con el control accionarial de Nokia. Es un apunte muy válido y posiblemente profético.

  5. […] de dispositivos móviles. Pero no están ni tampoco se les espera en breve, me temo. Aunque como nostálgico de la marca, nunca tiro del todo la […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: