El Elemento, de Ken Robinson: la trascendencia de descubrir tu pasión

Mucha gente, a la hora de comprar y leer un libro, va directamente a por literatura de ficción, sobre todo para pasar un rato de ocio y relax. La literatura de no ficción les parece “mucho pensar” y prefieren “evadirse“. Y también es muy habitual encontrarse con la idea preconcebida de que los libros de “autoayuda” son para personas que necesitan ayuda, es decir, “para mí no“. Sin embargo, la realidad es que cierto tipo de libros como el que hoy me ocupa consiguen ser más entretenidos incluso que la literatura “de consumo” y al mismo tiempo ayudarte a mejorar tu vida.

El Elemento de Sir Ken Robinson es un libro muy valioso porque tiene una doble lectura: como reflexión sobre la educación (de nuestros hijos) y como inspiración sobre nuestro crecimiento personal.

El Elemento tal y como lo define Sir Ken Robinson es aquello que se nos da bien y que nos encanta hacer. Y como nos hace ver claramente, descubrir ese “algo” es lo que nos va a ayudar a alcanzar nuestro mayor grado de autorrealización y también desplegar nuestro máximo nivel de contribución a la sociedad.

En el aspecto educativo, lo que expone el libro es que el sistema educativo que tenemos en la actualidad viene arrastrado desde la época de la Ilustración, dando prioridad al razonamiento lógico y la analítica, y se rige por criterios organizativos de la Revolución Industrial, con una separación jerarquizada de materias (las asignaturas), donde se da la máxima consideración a las de matemáticas y las de puro conocimiento racional, con divisiones temporales marcadas por bocinas (como en una fábrica), y dominadas por un alto grado de estandarización. Si además se tiene en cuenta que el concepto de inteligencia está basado en una medición muy unidimensional del coeficiente intelectual que prima rasgos analíticos y de razonamiento lógico, y que se siguen evaluaciones muy cuantitativas pero no cualitativas a lo largo de la vida educativa del niño, que condicionan sus oportunidades futuras de desarrollo, nos encontramos, según Ken Robinson, ante un modelo educativo que no aprovecha el potencial de los niños, y que tampoco está adaptado a la realidad de un siglo XXI dominado por el cambio vertiginoso y los retos del agotamiento de los recursos naturales así como las crisis económicas. Lo que él propugna es un modelo educativo mucho más holístico, abierto y flexible, eliminando la actual jerarquía de asignaturas y poniendo al mismo nivel a las que desarrollan las aptitudes artísticas con las puramente lógicas; un sistema escolar que contemple la formación como un conjunto de disciplinas interconectadas y en comunicación entre sí, siguiendo un esquema de organismo donde cada componente se interrelaciona; y una personalización de los planes de estudios para que cada alumno pueda desarrollar su máximo potencial y no se le corten las alas. Es decir, frente al sometimiento a la conformidad, conseguir la explosión de la creatividad.

Si habéis leído mis anteriores artículos sobre temas educativos (“Deberes sí o no” y “Los profesores profesionales“) sabréis ya que comulgo con este concepto mucho más de fomento del desarrollo del potencial de la persona que con el sistema actual que nos trata como computadoras a las que hay que llenar la memoria de datos y generar estructuras lineales de pensamiento.

Ahora, si esta parte del libro me gusta, lo que es el núcleo del mismo, que es la exposición del concepto del Elemento, me entusiasma. Resumiendo rasgos fundamentales:

  • “El Elemento tiene dos características principales: capacidad y vocación; y hay dos condiciones para estar en él: actitud y oportunidad. La secuencia viene a ser así: 1) se me da bien; 2) me apasiona; 3) lo quiero hacer; 4) ¿cómo me dedico a ello?
  • Para alcanzar el Elemento, a menudo hay que desprenderse del “sentido común” y de las ideas preconcebidas sobre nuestras habilidades y sobre lo que debemos o no hacer en la vida, y dejarse llevar por las pasiones internas. Darnos la oportunidad de dedicarse a aquello que nos llena.
  • Cuando uno alcanza el Elemento, se alcanza un “metaestado” donde las ideas fluyen a mayor velocidad, se pierde la noción del tiempo (“pasa volando”), se siente una conexión con una fuente de energía primaria y se tiene la impresión de que las ideas fluyen y tú eres sólo el canal, el instrumento. Produce una sensación de armonía y plenitud que uno no alcanza de otra manera. Es por eso que en vez de consumir energía y agotarte, te hace sentir más vital y satisfecho.
  • Para muchas personas, una parte fundamental de encontrarse en su elemento es conectar con personas que compartan su misma pasión: su tribu. Eso, aparte de proporcionar un sentido de pertenencia, es fuente de inspiración y de sinergias.
  • En contraposición, el miedo es el principal obstáculo para encontrar el Elemento, y a menudo nuestro entorno social y familiar más próximo no nos ayuda por lo que puede significar de romper las dinámicas culturales estándar, en la medida en que esa búsqueda del Elemento puede percibirse como algo inseguro, arriesgado o simplemente incomprendido.
  • Alcanzar el Elemento no es una cuestión de suerte; la suerte se propicia a base de una perserverancia y una actitud positiva y constructiva. A lo largo del libro se describen multitud de casos de personas donde lo que aparentemente fue una desgracia se convirtió en la oportunidad para dar ese gran salto hacia el Elemento. Y además nunca es tarde para alcanzar el Elemento. Siempre hay tiempo.
  • Es muy común que al Elemento se llegue con la ayuda de un mentor, que reconoce en nosotros esa aptitud especial, nos estimula, nos facilita y nos exige. Hace el camino mucho más fácil.
  • El Elemento tampoco es que exija dedicación exclusiva; dejarlo todo para perseguir esa pasión personal. Ahí está el fenómeno “amateur“, que precisamente deriva de la palabra latina amator, amante. Muchas personas alcanzan su Elemento como una afición que desempeñan por amor al arte, como una forma de desahogo creativo que es compatible con la satisfacción de sus necesidades materiales por medio del trabajo. De esta forma se consigue un equilibrio esencial para el bienestar y la realización emocional y espiritual.

Todo lo anterior resuena con una melodía perfecta en mi cabeza, y de hecho yo que soy un afortunado, porque teniendo un trabajo que me satisface y una familia que también me colma de alegrías, he podido encontrar en esta afición a la escritura ese Elemento que redondea el círculo y que me hace sentir pleno. Añadir además a lo que dice Sir Ken Robinson que hoy en día, gracias a internet, las redes sociales y las innumerables herramientas para crear y compartir a costes mínimos de las que disponemos hoy en día, es más fácil que nunca poder encontrar y desplegar ese Elemento de manera que podamos llegar a otras personas y retroalimentar esas pasiones, como por ejemplo me ocurre a mí con los comentarios a mi blog aquí o en redes sociales, y gracias a uno de los cuales llegué a conocer este libro (¡gracias de nuevo María José!)

De modo que estoy seguro de que cualquier persona que lea este libro descubrirá un enorme potencial en todo lo que en él se expresa. Y sobre todo, en épocas sombrías como las que nos toca vivir, es más necesario que nunca buscar este tipo de estímulos. Tanto para el desarrollo personal como para explotar al máximo nuestras capacidades y encontrar la oportunidad de crecer en todos los sentidos.

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13 comentarios

  1. María José G. Guirado · · Responder

    Muchas veces las librerías colocan en el estante de “Autoayuda” verdaderas joyas como ésta, que son en realidad inclasificables. Confieso mi prejuicio hacia esos libros (menos autoayuda y más filosofía, pienso yo) pero la verdad es que ahí he encontrado muchas veces libros estupendos. Supongo que pensarán que si los colocan ahí venderán más..

    Has hecho, como siempre, un estupendo resumen (creo que es mejor que el propio libro, Daniel!) con los puntos clave.

    En una ocasión, escuchando a una estupendísima pedagoga (colaboró en los guiones de Sesame Street, lástima que no recuerde su nombre) nos habló sobre las inteligencias múltiples y la importancia de encontrar la pasión de cada uno, para asentar nuestra vida profesional sobre nuestra pasión. Así, como dices, es más fácil que se cierre el círculo y seamos más felices. ¡Qué gran tema!

    Gracias, una vez más, por la oportunidad de reflexionar, compartir, y crecer. ¡Y por la mención!
    Un abrazo, Daniel.

    1. Gracias de nuevo a ti por descubrirme a este gran comunicador 🙂

  2. Hola Daniel, He estado visitando tu blog un poco y en este post me he acordado de algo que publiqué hace unos meses. No se si conoces mi blog sobre dibujo de conceptos pero te paso la url de un post sobre Punset entrevistando a Ken Robinson en REDES. El libro lo estoy leyendo a ratos y es una joya. este es el enlace: http://dibujariointeligente.blogspot.com.es/2011/08/dibujando-la-creatividad-dialogada.html
    Un abrazo
    Fernando

    1. Gracias, Fernando. Yo también he visto cosas de tu blog y te felicito y admiro, porque yo nunca fui capaz de dibujar ni mínimamente bien (y mira que tengo delito habiendo sido un coleccionista compulsivo de cómics). Es excelente tu post y da una visión gráfica extraordinaria sobre los conceptos que Ken Robinson trata de expresar. ¡Un abrazo!

  3. Relaciones Internacionales // Foreign Affairs · · Responder

    El elemento… ¿puede cambiar o mutar con el paso del tiempo? ¿se puede ser multielemental?
    Se me ocurre que sería bueno detectar el elemento “QUIERO Y SÉ ENSEÑAR” como método de selección del profesorado. Lo cambiaría todo.
    Gracias por el libro y a Fernando por el dibujo. He pensado en convertirlo en póster para pegarlo sobre mi mesa de trabajo ¿puedo?

    1. Por supuesto! un abrazo

  4. […] repasaba esa gran película que es Monsieur Lazhar y el fabuloso libro de Sir Ken Robinson sobre “El Elemento”. Hoy vuelvo a estos temas que como padre me interesan mucho a raíz de un comentario que escuché […]

  5. Excelente reseña. Acabo de linkarla a un post sobre el mismo tema en mi blog http://blog.cuentis.com/
    Si no te importa, te añado a los links de esete blog.

    ¡Un saludo!

    1. Encantado. Muchas gracias y te deseo mucho éxito con ese blog que empiezas.

  6. Ángel Vallejo · · Responder

    LLego aquí buscando información sobre el libro de Ken Robinson y me encuentro con un estupendo blog que habla, entre otras cosas, sobre los deberes, economía y política, de un modo en el que yo, salvo ligeros matices, estaría dispuesto a hablar igualmente. No tendría nada de particular de no ser porque descubro que la aventura literaria de la infancia del autor corre paralela a la mía, y la musical…también.¿Existirán algo así como las almas distantes pero gemelas?
    Soy profesor de Filosofía en la escuela pública (afortunadamente) y concibo la educación como dirían Aristófanes o Plutarco: “Educar a los hombres no es como llenar un vaso,sino como encender un fuego”
    Desde ese punto de vista, acepto las premisas de Robinson, y procuro aplicarlas en mi asignatura. No sé por cuanto tiempo, dado el énfasis utilitarista de la nueva ley educativa que propone Wert, que desterraría la filosofía al Hades.
    Como dije,buscaba información sobre el libro de Robinson.Tu blog me ha convencido para comprarlo. Gracias.

    1. Me ha hecho muy feliz tu comentario, Angel. Son estos detalles los que me dan fuerza para seguir con el blog. Muchas gracias y ánimo con tu planteamiento porque es muy necesario. Yo que tengo empresa y estudié Empresariales te puedo asegurar que las asignaturas de humanidades son la clave. No olvidemos que somos seres humanos y que es esa capacidad de relación, de conexión y de evolución lo que nos hace más necesarios que las máquinas.

      1. María · ·

        Sigue escribiendo, Daniel. Nos aportas muchísimo.
        Un abrazo
        María

  7. Jairo Hernando Rodriguez Silva · · Responder

    Es maravillosa la forma en que resume este libro, realmente creo que despierta el deseo de leerlo, de buscar, buscar y buscar eso que no sabemos que es, pero que esta ahy en alguna parte de nosotros mismos y lo que se describe en el libro, no es mas que una herramienta util para encontrarlo y si no por lo menos para comenzar a realizar una investigacion interna que muchas veces ni siquiera inicia la mayoria de nosotros. Por favor continue escribiendo ya que fue tremendamente interesante..

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