El excitante desafío de Microsoft con su Surface

La noticia tecnológica de la semana ha sido el avance de los nuevos tablet PC (uno más tablet y otro más PC) de Microsoft, bajo la marca Surface, aunque no se le ha escapado a los periodistas especializados que Microsoft se ha cuidado mucho de no mencionar en ningún momento el término tablet. Será quizá una pataleta o una cuestión de orgullo, por no concederle a Apple el mérito de haber revivido un concepto fallido que trató Bill Gates de imponer prematuramente años atrás, pero lo cierto es que a la vista de las fotografías y las especificaciones del producto, resulta evidente que lo que tenemos delante es un concepto más cercano a un tablet que a un ultrabook.

Se están haciendo numerosos y muy interesantes análisis en la prensa especializada, pero me voy a permitir publicar el mío desde el punto de vista de un usuario empresarial que valora tanto la movilidad como la productividad. Creo además que soy un ejemplo perfecto del público objetivo de este producto, especialmente porque soy un usuario intensivo de software Microsoft para uso profesional (trabajo en un entorno de red Windows, con el paquete de aplicaciones ofimáticas Microsoft Office), y para uso doméstico tengo tanto un sobremesa con Windows como un iPad, al que se suma un iPhone para la movilidad más básica. La gran pregunta es: ¿será capaz de captar el Surface a un cliente como yo?

Desde el punto de vista del diseño, el producto hay que reconocer que es altamente atractivo, al menos a la vista de las fotografías, con un acabado elegante, y los dos detalles destacados del discreto pero efectivo soporte integrado y la innovadora idea de integrar un teclado táctil pero con rugosidad de teclas en la cubierta magnética. Son dos elementos de esos que uno, cuando los ve, piensa: ¿y cómo no le ocurrió a nadie antes? Y estas son las mejores ideas, las que por su naturalidad y aparente evidencia nos enamoran al instante. Quizá el único error a reprochar a Microsoft es que como este es un avance y el producto todavía no está disponible para su comercialización, le das la oportunidad a los fabricantes de accesorios genéricos a sacar algo por el estilo para el iPad antes incluso de que el Surface esté en las tiendas.

Pero pienso yo que para un usuario de empresa no va a ser el diseño lo determinante. La gran baza que tiene que jugar el Surface es doble:

  1. El hecho de compartir sistema operativo con el que pueda tener el usuario en su sobremesa implica una facilidad de uso a priori que puede atraer a muchos. Claro que en el mundo empresarial la velocidad de adopción de sistemas operativos es tradicionalmente muy lenta, y de hecho todavía hoy hay muchísimas organizaciones que trabajan todavía sobre XP y justamente ahora se están animando a dar el salto a Windows 7, por lo que este factor no será relevante al menos al principio.
  2. El paquete Office. Esta es la gallina de huevos de oro de Microsoft. Si al Windows y al Internet Explorer siempre se les ha criticado masivamente, sin embargo con el Excel especialmente ocurre todo lo contrario: todo son loas y alabanzas. Y es sin duda, en mi caso, el gran punto flaco de un iPad a la hora de convertirse en mi compañero exclusivo de viaje. Si Microsoft le puede proponer a un usuario como yo un tablet, con las ventajas que tiene de movilidad y de ocio, que además cuente con un teclado tan versátil como el presentado, la posibilidad de asociarle un ratón bluetooth, y con un Office plenamente operativo, yo desde ya  os aseguro que me convierto en un comprador inmediato del producto.

Cuando se analiza el fulgurante éxito del iPad, una de las cuestiones que acaba poniéndose sobre la mesa es que es el éxito del iPhone el que ha servido de driver para la adopción del tablet de Apple. Un usuario como yo ya conoce el iOS, está habituado a sus aplicaciones y sus ventajas para la movilidad, y el iPad ofrece prestaciones adicionales, mayores posibilidades de ocio, e incluso muchas aplicaciones se sincronizan entre el iPhone y el iPad (por ejemplo el Tweetbot que mencioné en mi post anterior). Así que hacen un “combo” fantástico.

Microsoft no cuenta sin embargo con esta ventaja, porque la penetración de los Lumia y otros teléfonos móviles con Windows Phone Mango no es significativa. Esto es un handicap inicial para el Surface, y al mismo tiempo es lo más excitante del desafío que representa. Porque si el Surface sabe explotar bien su baza de diseño y su utilidad como herramienta de productividad, podría convertirse él en el motor para el éxito de los móviles con el sistema operativo de Microsoft. Me atrevería casi a decir que el futuro de una firma tan importante como Nokia puede sin saberlo depender muchísimo del éxito de esta apuesta de la compañía de Redmond.

Ahora, no todo pasa por el Office. Para que el Surface funcione, necesita crear un ecosistema mucho más poblado. Dicen quienes tienen un móvil con WP7.5 que la interfaz Metro es una gozada y que la integración con Facebook y Twitter y aplicaciones como Spotify funcionan de maravilla. Pero falta mucha oferta. Por ejemplo mi apreciado Tweetbot no está disponible. Aunque sé que a muchos analistas les parece una aberración, pienso que Steve Ballmer hará bien colaborando económica o técnicamente en el desarrollo de aplicaciones móviles para el Windows 8, porque será difícil robar clientes al iPad sólo por esas posiblidades de productividad, pero renunciando a usos que ya están habituados a darle al tablet de la manzana.

Y por supuesto, está el factor precio. Apple cuenta con una optimización de la cadena de suministro que es inigualable y unas economías de escala y poderes de negociación frente a proveedores que no están al alcance de Microsoft ni de lejos. Si ellos son capaces de vender el iPad con márgenes de beneficio de casi el 100%, costará vender el Surface por menos del precio de venta del iPad con un margen decente, pero estoy convencido de que Microsoft se da cuenta de que no puede vender su producto más caro que el de la firma de Cupertino, así que confío en que si bien el precio no podrá ser el argumento de venta, al menos no será un elemento en su contra.

En definitiva, Microsoft ha hecho una rompedora y arriesgada apuesta. Pone en peligro su negocio tradicional de los ordenadores convencionales y de los usuarios de empresa al hacer converger los sistemas operativos fijos y móviles en uno, y aunque se resalte que siempre se puede trabajar con el escritorio tradicional, la idea es que el usuario vaya acostumbrándose a la interfaz Metro. Permitidme quizás recordaros a los menos jóvenes como yo (no diremos viejos que tampoco es para tanto) que también cuando se lanzó Windows 95, que era un cambio importante respecto a la era MS-DOS y el Windows 3.11 como una plataforma añadida (como hoy sería el navegador), se insistió en que siempre se podría lanzar la línea de comandos de MS-DOS como antes, y que funcionarían los programas bajo MS-DOS, etc. Pero aunque de primeras costaba un poco porque ciertas cosas sí que había que hacerlas sólo con la interfaz gráfica matriz (igual que con W8 habrá ciertas cosas que necesariamente hay que hacer vía Metro), el caso es que luego nos adoptamos todos bastante rápido y ni se nos pasaba por la cabeza trabajar en modo MS-DOS “a la antigua”. ¿Por qué no va a suceder ahora lo mismo?

Yo aplaudo desde ya esta iniciativa, que demuestra que no se han dormido en los laureles. Y no olvidemos que si no termina de irles bien del todo, seguimos teniendo en Windows 7 a un sistema operativo muy bueno y estable y con una vida útil, sobre todo en el entorno empresarial, de todavía muchos años, como ya ocurrió con la convivencia del XP con el fracaso del Vista. Y al que le cueste pensar que Apple pueda perder esa primacía que tiene ahora, habrá que recordarle que ya en su día el Office arrebató un liderazgo absoluto al Lotus 1-2-3 y al WordPerfect, y que hace no tantos años Microsoft parecían imbatibles con su sistema operativo y su navegador, y que Nokia eran los amos del mundo… El mundo de la tecnología es tremendamente dinámico y en un par de años se puede dar la vuelta a la tortilla.

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Y ahora permitidme una post-data político-económica, dada la naturaleza del blog: vistas las críticas y el escepticismo de muchos ante la convergencia fijo-móvil del Windows 8, ¿cómo veríais el que de repente Ballmer anunciase que da marcha atrás y que habrá un Windows 8 con escritorio tradicional y un Windows Phone 8 con enfoque táctil y plataforma Metro? Pienso que se vería como un síntoma de debilidad, de miedo, de falta de ideas, y se castigaría fuertemente en el mercado y en la valoración de los usuarios. Aunque quizás fuera la opción segura que a priori habríamos pensado llevar todos a cabo. Pero cuando se anuncia una estrategia rompedora, pienso que hay que tirar adelante con ella y asumir ese necesario riesgo.

Bien, pues pensad en lo que está haciendo el Gobierno de España, y también las instituciones europeas, con la gestión de la crisis de deuda, y decidme si lo veis como un ejemplo de decir lo que se va a hacer y llevar la ejecución de los planes a sus últimas consecuencias, o si estamos jugando al hoy sí, mañana no, pasado mañana tal vez. Evidente, ¿no?

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12 comentarios

  1. Buena entrada Daniel. 🙂

    Para dejar constancia por aquí diré que efectivamente, Windows Phone 7.5 es una gozada. Doy fe de ello.

    Ya de paso, invito a leer la entrada de mi blog en la que escribí respecto a Surface, sobre todo para aquellos olvidadizos de la historia y de la cultura general respecto a la innovación y los productos.

    http://geeks.ms/blogs/jorge/archive/2012/06/19/microsoft-surface-pasa-a-ser-una-marca-de-tabletas-microsoft.aspx

    Un saludo.

    Jorge

    1. Gracias, Jorge. Se nota que tú análisis sí que es profesional. Gracias por enlazarlo en mi blog.
      Coincido contigo en que Microsoft arrastra inevitablemente el sambenito de “copión”, aunque en ciertos momentos de su historia se ganó a pulso esa mala percepción por parte de “la comunidad”, como por ejemplo por la manera en que barrió del mapa a Netscape. Curiosamente ahora que han perdido la delantera en muchos aspectos creo que es bueno darles cancha y todo lo que sea promover la innovación y la mejora de la gama disponible para los usuarios es bueno.
      Un abrazo.

  2. Nacho · · Responder

    Es un gran análisis Daniel, pero hecho de menos un enfoque a lo que realmente se está moviendo en el mundo empresarial ahora mismo que no es otra cosa que el escritorio virtual (VDI): disponer de una máquina virtual con Windows 7 y todas las aplicaciones empresariales necesarias instaladas que corre en el CPD central y por tanto tiene acceso a todo lo que tienes en la oficina. Con un simple cliente en cualquier dispositivo, ipad, iphone, android, tablets, mac, linux, windows, etc…) puedes acceder a dicho escritorio virtual y por tanto trabajar de forma segura como si estuvieras en la oficina.

    El dispositvo se convierte (a nivel empresarial recoerdemos) en un mero intermediario que será más o menos cómodo en función de las prestaciones, tamaño y opciones que proporcione.

    Un abrazo!

    1. Es un tema muy interesante, Nacho. Yo de hecho trabajo en mi empresa con máquinas virtuales, pero aunque tengo instalado un cliente en el iPad, estoy limitado por el escaso ancho de banda de subida de datos en la infraestructura de comunicaciones que hemos podido montar, ya que Telefónica todavía no tiene disponible líneas de fibra óptica en nuestro polígono industrial (parece que pronto).
      Curiosamente si esto funciona bien, se perdería parte de la ventaja del Surface ya que se ejecutarían los procesos en la máquina virtual por escritorio remoto.
      También es verdad que tengo la impresión que va un poco lenta esa evolución hacia la terminal-usuario trabajando contra la máquina virtual que procesa los datos en el servidor. O a lo mejor es una percepción condicionada por mi experiencia concreta, no sé.
      ¡Gracias por seguir ahí!

      1. Miguel Angel Sotos · ·

        Por aportar otro punto de vista, en muchas Universidades tienen autenticas factorías de máquinas virtuales para alumnos, profesores e investigadores, abandonando el antigüo modelo de PC y/o portatil para cada uno; incluso hay servidores que son en sí mismos máquinas virtuales. Es un modelo muy flexible y fácil de gestionar, pero como comentas, Dani, el ancho de banda tiene que ser generoso.
        En ese modelo fomentan además el acceso desde cualquier tipo de terminal, incluyendo iPhones, iPads…aunque más que un acceso completo, se busca la gestión remota de determinados procesos, ya que un tablet o un SmartPhone dan para lo que dan.

        Al igual que pasó tiempo hasta que un Android tipo Galaxy SII pudo ‘hablar cara a cara’ con un iPhone, este tablet de Microsoft necesitará un margen de confianza, y pasarán unos meses hasta ver todo su potencial, pero creo que va a merecer la pena.

  3. Miguel Angel Sotos · · Responder

    Excelente post Dani, como no podía ser menos!
    La verdad es que para mi, este Surface así como los smartphones tipo Lumia con el sistema Operativo de Microsoft son una bocanada de aire fresco frente a iOS y Androids…me atraen muchísimo; otros colegas de profesión y apasionados de la tecnología opinan los mismo. La verdad es que la expectación es muy grande.
    Y ojo a la aproximación de la propia Microsoft al mercado de entretenimiento y de ocio en el hogar con su Smart Glass…
    La Integración de Windows Phone + Surface + Smart Glass + Xbox promete y mucho.

    Un fuerte abrazo.

    1. Yo la verdad es que nunca fui de consolas, pero sabiendo que uno de los usos preferentes que dan los usuarios al tablet es precisamente el de los juegos, tiene todo el sentido que se tienda a la integración con Xbox, juegos online con movilidad, etc. ¡Buen apunte! Gracias 🙂

  4. No sé si habéis visto el vídeo que han colgado los de microsiervos

    http://www.microsiervos.com/archivo/tecnologia/surface-vs-ipad.html

    La verdad es que al principio me pareció interesante. La tapa teclado sobre todo, aunque la vista desde atrás no tiene el refinamiento que el Ipad. Pero pensando un poco en el tema, y después del vídeo, creo que tiene muchos puntos oscuros. En primer lugar, el precio. En segundo, las aplicaciones. ¿Podrá correr programas como un portátil al precio de una tableta?

    1. Muchas gracias por los dos enlaces, Miguel, y por leer este blog, que espero que consideres como tu casa.
      El vídeo y el artículo que enlazas subrayan sombras evidentes (el tema de la fecha de lanzamiento es incluso un poco preocupante), y no deja de tener gracia que se les quedara colgado el tablet con el que estaban haciendo la presentación.
      Pero pienso que es muy positivo que el mercado se mueva, y el concepto del Surface me parece enormemente atractivo. Lo iremos viendo…

      1. gracias, Daniel. a ver cómo evoluciona. también leí que entre el primer Macintosh y el primer windows pasó más o menos el mismo tiempo que entre el iPad y Surface. pero, claro, eran otros tiempos

  5. Se ha publicado ya una primera prueba real del tablet Microsoft Surface por Tech Radar: http://www.techradar.com/reviews/pc-mac/tablets/microsoft-surface-tablet-1085839/review
    Lógicamente es muy favorable (no le van a dar la exclusiva los de Microsoft a un medio “enemigo”) pero la verdad es que pinta bien. ¡A ver para cuándo!

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