La Saga de la Fundación de Isaac Asimov y las Crisis de Seldon: una analogía con la actualidad

Isaac Asimov (1920-1992) de origen ruso pero que desarrolló toda su carrera como nacionalizado americano, fue un brillante científico, escritor y divulgador tremendamente prolífico. Si bien él estaba particularmente orgulloso de su labor divulgativa en el campo de la ciencia y la historia, como mejor se le recuerda es como uno de los más brillantes escritores de ciencia ficción de la historia, junto a Robert A. Heinlein, Arthur C. Clarke y el recientemente fallecido Ray Bradbury.

De su obra en este campo destacan sus historias de robots (mi favorita es la entrañable historia larga El Hombre del Bicentenario), incluyendo el mérito de formular las tres leyes de la robótica, y la Saga de la Fundación, que le hizo en 1966 merecedor de un prestigioso premio Hugo excepcional a la mejor serie literaria de ciencia ficción y fantasía de todos los tiempos, en competencia con la no menos excelente El Señor de los Anillos de J.R.R. Tolkien.

La Saga de la Fundación tiene varias peculiaridades. Comenzó publicándose en forma de ocho historias cortas en la revista Astounding Magazine entre 1942 y 1950, gracias al impulso dado por su editor, John W. Campbell. Posteriormente, añadiendo alguna pieza adicional, se recopilarían en forma de la trilogía conocida como Ciclo de Trántor en los libros Fundación (1951), Fundación e Imperio (1952) y Segunda Fundación (1953).

No sería hasta la década de los ochenta que Asimov se animó a continuar desarrollando la historia, avanzando en el tiempo con Los Límites de la Fundación (1982) y Fundación y Tierra (1986), y retrocediendo a los orígenes de la historia con Preludio a la Fundación (1988) y Hacia la Fundación (1993). Aparte de estos libros que integran directamente la serie, Asimov configuraría gran parte de su obra de ciencia-ficción de manera que guardaba una consistencia a nivel de “universo”, dentro de unos marcos temporales muy dispersos.

Resumiendo a muy grandes rasgos, la Serie de la Fundación nos sitúa en un futuro muy remoto en el que el ser humano ha colonizado millones de planetas en la galaxia, y existe un Imperio Galáctico que mantiene el control político de toda esa colonización. En el centro de ese imperio, un matemático llamado Hari Seldon desarrolla la psicohistoria, una ciencia que combina la matemática, la sociología y la estadística, que le permite predecir el comportamiento de grandes masas de seres humanos, como era el caso del Imperio Galáctico. Gracias a ese desarrollo, Seldon predice que el Imperio, tras 20.000 años de pacífica prosperidad, se encamina de manera irremediable a su caída, y que se tardará 30.000 años de barbarie hasta el advenimiento de un Segundo Imperio. Si bien el derribo del Imperio es inevitable, Seldon elabora un plan para acortar a 1.000 años ese periodo intermedio entre imperios, para lo cual crea dos Fundaciones “en los dos extremos de la galaxia”. La Primera Fundación estaría localizada en un extremo de la galaxia, en un planeta llamado Terminus, y estaría dedicada a la recopilación de conocimiento en forma de una Enciclopedia Galáctica. La Segunda Fundación tendría una ubicación y unos fines secretos (y es gran parte del misterio que envuelve al libro en cuestión).

El propio Asimov indicó que encontró inspiración en la obra del siglo XVIII de Edward Gibbon sobre la decadencia y caída del Imperio Romano, como resulta evidente al analizar el concepto de la trama: tenemos un imperio glorioso que ha ido cayendo en la autocomplacencia y cuyas estructuras políticas se han ido descomponiendo, de manera que se hace imposible evitar una violenta implosión que dará lugar a una larga edad oscura en la que gran parte del conocimiento acumulado en el pasado lamentablemente se pierde y debe reconstruirse lentamente.

Si bien se puede criticar que el valor literario de la obra no es particularmente espectacular, y que su naturaleza de agregación de historias cortas en marcos temporales muy distantes entre sí provocan que los personajes vayan y vengan y sean prácticamente estancos (salvo la omnipresente figura de Hari Seldon como planificador central), lo que puede alejar a los amantes de largas series con personajes de un profundo desarrollo psicológico, a nivel narrativo se trata de obras muy cautivadoras, hilándose las historias en forma de tramas detectivescas con intrigas políticas entremezcladas. Además Asimov toca en la serie temas apasionantes:

  • la ya mencionada analogía con la decadencia del Imperio Romano y la inevitabilidad de la entropía, el caos y la barbarie
  • la importancia de proteger y preservar el conocimiento para acelerar la reinstauración de un auge
  • la ciencia y la tecnología como base de la religión, sobre todo en pueblos poco desarrollados culturalmente
  • el comercio y la economía sustituyendo a la religión como forma de dominación a medida que esos pueblos se van desarrollando
  • la idea de que la mejor manera de esconder un secreto es ponerlo en el sitio más visible
Puede echar un poco para atrás al público actual el hecho de tratarse de una serie que arranca de los años 40-50, la edad de oro de la ciencia-ficción, donde algunos elementos (no demasiados, ojo) han quedado inevitablemente desfasados. Eran además tiempos más optimistas; hoy gustan más las historias oscuras, complejas, con conflictos morales constantes y sin buenos y malos. Se ha criticado también a Asimov, sobre todo en la trilogía fundacional, la casi nula presencia de personajes femeninos, algo propio por otra parte del marco literario en el que se movían estas historias. Los libros de los años 80 son mucho más elaborados y densos, tanto por la madurez del escritor como por el hecho de haber sido ya concebidos directamente para tratarse de novelas largas y dirigidas para un público ávido de un desarrollo en profundidad de las ideas apuntadas en las primeras Fundaciones.  Yo os recomendaría por supuesto leer la serie completa, y de hecho yo no lo haría en el orden de la cronología interna (empezando por el Preludio) sino en el orden en que se escribieron.

Llegando por fin a lo que más me interesa de esta obra, el concepto más atractivo de toda la serie es el de la psicohistoria y su analogía con la predicción del comportamiento de un gas noble: si bien cada molécula (cada individuo) se comporta de manera errática e impredecible, la masa agregada (una población de miles de millones de personas) sí se puede tratar estadísticamente y predecir su comportamiento. El plan de Seldon, con sus dos Fundaciones, se basa en la idea de que periódicamente se producirá una crisis traumática, en la que llegado un determinado punto existe una única vía de solución, que da pie a la siguiente evolución de la sociedad, marcando un hito en el camino a la formación del Segundo Imperio Galáctico. El misterio de cada historia de los libros es cómo y cuándo se va producir la Crisis de Seldon y cuál va a ser el desenlace predestinado. Y si bien este planteamiento tan maniqueo puede interpretarse como la condena a un anticlímax, porque sabemos desde el principio que el Plan de Seldon va a salir victorioso, Asimov fue brillante a la hora de introducir un elemento distorsionador: un personaje, El Mulo, resultante de una mutación y que por tanto escapa a las premisas matemáticas de la psicohistoria y pone en peligro todo el Plan, lo que le da una gran tensión y suspense a Segunda Fundación.

Pues bien, toda esta extensa entrada, homenaje a unos libros que marcaron mi adolescencia, me surge a raíz de una interesante conversación en Twitter con @jordi_twit, @sintetia y @franciscofalco acerca de la actual crisis de la eurozona y este tweet del primero como “desencadenante” del post:

Sabemos hoy que la moneda común es de alguna manera un experimento fallido porque los integrantes en la eurozona tenemos ciclos económicos muy diferentes, desigualdades socioeconómicas muy notables, y no existían mecanismos para protegernos de los crecientes desequilibrios financieros y de balanzas comerciales y de pagos que la moneda común ha promovido. En fin, no es ahora el momento de estudiar este punto que ya traté en el pasado.

El caso es que podríamos pensar en que cuando se concibió el Tratado de Maastricht y se planificó la instauración de la moneda única, con esa falla original que nos ha traído la actual crisis, lo que podían estar pensando los políticos impulsores de la Unión Europea era que ésta, llevada a sus últimas consecuencias (algo más parecido al diseño federal de los Estados Unidos de América) resultaba demasiado ambiciosa a priori, y no era realista pretender llegar al final del camino de una sola zancada, sino a través de sucesivas evoluciones. Y como un político hábil conoce, estas evoluciones a menudo sólo se pueden afrontar en momentos de grave crisis, enfrentados al abismo y ante una sensación de inevitabilidad con su consiguiente resignación y aceptación.

De manera que la actual crisis sería una especie de Crisis Seldon que nos obligará a aceptar dar un paso más en la siempre difícil construcción europea. Una construcción lenta y dolorosa pero al mismo tiempo muy valiosa. La historia juzgará estos convulsos tiempos que nos ha tocado vivir, y ojalá lo haga con benevolencia y con la satisfacción de haber dado un decisivo paso adelante. Como ayer explicaba, no tanto por la cuestión económica, sino por la instauración de una paz y concordia duraderas, a las que la humanidad ha sido siempre tan esquiva, y a las que tanto aspiraba Asimov, con su célebre sentencia “la violencia es el último recurso del imcompetente”.

.

P.S. Para quien quiera profundizar en la obra de Asimov, os indico a continuación unos enlaces interesantes, aparte de los artículos de la Wikipedia que he enlazado profusamente a lo largo del texto anterior:

Anuncios

6 comentarios

  1. Tenemos básicamente la misma opinión Dani, así que poco más que añadir salvo que como dije en mi post hace ya 5 añitos, es raro -y la cosa es aún más rara 5 años después- que nadie se haya animado a hacer una adaptación al cine con el tirón que tienen este tipo de sagas.

    Tu analogía con la situación económica actual me parece curiosa, pero me temo que no hay ningún Hari Seldon -ni lo hubo- que pueda guiar un poco el tema. Es una verdadera lástima 😦 Sea como fuere, si alguien lee esto y no se ha leído los libros, que no se los pierda. Son sencillamente geniales, sobre todo en lo que respecta a la trilogía original.

    1. Gracias, Javi. He leído tu post y está claro que tenemos sintonía porque pensamos básicamente lo mismo. ¡Qué bueno! Un abrazo.

  2. Libros y Mentiras · · Responder

    Bueno la diferencia es que Hari Seldon quiso dejar un legado y dar la cara en cada crisis que ocurría, lamentablemente en la vida real existen pocas personas que se preocupen por el progreso y la unión y el futuro y que tengan poder para cambiar las cosas.

    Y tal como pasa en los relatos… de Asimov… mientras todos vayan por su cuenta y luchen por sus intereses particulares esto no funcionará. Con todos los años que han pasado y errores que se han cometido, resulta no sé si lamentable o curioso que la humanidad tropiece siempre con la misma piedra.

    en fin, encantado de leerte
    Un saludo.

    1. Lo mismo digo: encantado de leer tu sabio comentario. Sí, no dejamos de tropezar con las mismas piedras. Hacen falta más divulgadores de la Historia como fue precisamente Asimov. Un saludo.

  3. enrike7087 · · Responder

    Hola a todos los aficionados al universo de la saga de la Fundación, estoy intentando crear una web dedicada a expandir el universo creado por Asimov y busco colaboradores, si alguien está interesado y quiere que le cuente en que consiste el proyecto exactamente para unirse como colaborador puede contactar conmigo a través de este post

  4. alicia beltran · · Responder

    un bn papel que realiza desde esa epoca antigua hasta estos dias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: