La imagen de Apple tras el veredicto de patentes vs Samsung

Como ya sabréis, el pasado viernes 24 de agosto se confirmó el fallo del jurado popular a favor de Apple en su demanda por patentes contra Samsung, tras una relativamente breve deliberación (¿sospechosamente breve?), con el resultado de la imposición de una multa de 1.049 millones de dólares a la firma coreana. Ahora el siguiente paso que sigue Apple es tratar de prohibir la venta en Estados Unidos de una serie de modelos afectados por esta vulneración de patentes, aunque vista la lista de los mismos, es más una cuestión simbólica y de imagen que una prohibición práctica ya que se trata de modelos obsoletos como el Galaxy S o el S2.

Es muy interesante analizar el impacto desde el punto de vista de marketing y de imagen a los ojos de consumidores y demás agentes del mercado de este  resultado. Por un lado, resulta evidente que Samsung no se esperaba un veredicto tan negativo y consideran que se daña su imagen y se genera una preocupación improcedente entre sus clientes y empleados. Ojo también al impacto en desarrolladores de aplicaciones, que puedan sentir amenazado el futuro de sus versiones para Android si se limita la difusión de esta plataforma por este motivo, ya que se abriría la puerta a demandas similares hacia otros fabricantes o el propio Google que incorporan dicho sistema operativo a sus teléfonos inteligentes. De hecho, las acciones tanto de Samsung, como de Google e incluso HTC sufrieron caídas en el mercado a raíz del veredicto. Si bien dudo mucho de que Apple demande a Google porque es más fácil ganar con un jurado popular a una firma asiática que hacerlo contra otra empresa norteamericana de referencia.

Sin embargo, y si bien hay un consenso generalizado acerca de la realidad de un cierto nivel de copia (o como mínimo “alto grado de inspiración”) por parte de Samsung hacia el iPhone, se está generando una oleada de reacciones muy críticas con la actitud de Apple, de las que me gustaría destacar las siguientes:

Resumiendo: en una línea parecida al post que yo mismo dediqué hace unas semanas a la demanda y al asunto de patentes, se está criticando fuertemente el que Apple quiera imponer el “rodillo” de las patentes para machacar a la competencia, en un proceso que perjudica a los consumidores, a los que se priva de disponer de mejores productos y precios más competitivos.

Esta corriente de opinión ha sido bien fundamentada por el reciente ensayo en The Atlantic del juez Richard Posner (no os lo perdáis porque es excelente), conocido por su postura crítica hacia el sistema de patentes norteamericano, en el que viene a argumentar que algo que tiene sentido por ejemplo para la industria farmacéutica, donde la inversión hasta llegar a una innovación es multimillonaria, muy extensa en el tiempo (con lo que parte del tiempo de la concesión de patente se consume en proceso de investigación y validación), y podría ser copiada a un coste ridículo por un competidor que no ha asumido ninguno de esos costes, no tiene tanta razón de ser en la industria tecnológica, donde no existen innovaciones tan puras, se llevan a cabo con mucha mayor rapidez y un coste infinitamente menor, y el tiempo de protección de patente es desproporcionado. Roger Senserrich en Politikon y JaviPas en su Incognitosis han escrito sendos posts en sentido similar.

Al final terminamos llegando a una carrera por patentar cualquier cosa que a alguien remotamente se le ocurra, incluso con el mero objetivo de fastidiar a la competencia (introduciéndoles una restricción a la soberanía de su gerencia como acertadamente apunta este comentario al blog Asymco) o tener una herramienta para demandar a futuro a un tercero, no para sacar un producto mejorado para el consumidor, y limitamos esa innovación real, mejora de la satisfacción de las necesidades de los consumidores y libre y fiel competencia que deberían ser los objetivos últimos de este tipo de legislación.

¿Y qué implicaciones tiene esto desde el punto de vista de marketing? Yo entiendo que aquí pasará algo parecido que con la política o el fútbol: los que sean muy fans de Apple estarán encantados con el veredicto y reafirmados en su desprecio hacia Samsung y demás “copiotas” ajenos, mientras que los que sean anti-Apple tendrán aún más razones para estar indignados con la compañía de Cupertino.

Sin embargo lo que empiezo a percibir es que entre la comunidad de “frikis” de la tecnología sí que se aprecia una corriente de simpatía a favor de los coreanos (y el producto Android en general) y menos positiva acerca de Apple. Parece “feo” e innecesario lo que están haciendo. Como decía Business Insider, se les reprocha que lo que tienen que hacer es concentrarse en seguir siendo los mejores e ir dos pasos por delante de los demás. Deberían sentirse orgullosos de seguir siendo la referencia y que otros les copien. Así que entre esta gente, a lo mejor ir presumiendo de manzanita ya no es tan “molón”. Te conviertes en un “agente del Imperio”, un vasallo de Darth Vader.

Estamos a las puertas de la presentación del iPhone 5 y lo cierto es que toda la rumorología desatada sobre lo que nos espera no es precisamente emocionante. Se habla de una pantalla de mayor superficie (4″ de diagonal frente a los 3,7″ actuales) pero a base de hacerla más alargada solamente. Esto tiene sentido para que todas las aplicaciones funcionen con el mismo factor de pantalla, pero al mismo tiempo hará que en muchas la superficie útil de trabajo de la aplicación sea exactamente la misma con lo que no se aporte nada adicional. Se verán mejor los vídeos pero en juegos por ejemplo todo será igual. Suponemos que se mejorará la cámara, pero ya estaba a un nivel excelente. Cambiará la estética pero es difícil mejorar la existente. Ídem con el funcionamiento del sistema operativo, su funcionalidad como iPod, integración con iCloud. El conector será ahora más pequeño con lo que muchos accesorios dejarán de servir o bien obligarán a usar un adaptador (con lo que en los docks el nuevo teléfono ya veremos qué tal queda). Se habló de la inclusión del chip NFC lo que daría un fuerte impulso al pago por móvil con esa tecnología pero ahora parece que no.

Con todo esto, no es raro que haya comentarios como el de Todd Haselton en Business Insider diciendo que visto lo visto, si tienes un 4S no hay muchas razones para comprar un iPhone 5. Hoy por hoy resulta mucho más excitante esperar a ver qué consiguen hacer Nokia y Microsoft con Windows Phone 8, o las continuas evoluciones de Google con su Android y los excelentes terminales que Samsung, HTC, Sony y Motorola están sacando continuamente al mercado.

Además, el problema del iPhone es que es un “one size fits all“. Es la indudable arrogancia de decir que lo que te ofrezco es lo que tú quieres, sin dar una gama más amplia. Yo personalmente me he comprado recientemente un Samsung Galaxy Note porque me apetecía una pantalla más grande y el concepto de “phablet” como híbrido teléfono-tablet, con el puntero S-pen incluido, y lo cierto es que estoy encantado y ahora veo mi iPhone como algo chiquitito y práctico para hablar y hacer cosas básicas, pero no para un uso de datos más extensivo, leyendo blogs, tuiteando, viendo vídeos, etc.

En definitiva, con Android (o previsiblemente con WP8) existe una amplia gama para adaptarse a las necesidades de consumidores: el Note para el que quiera tamaño, el S3 o el HTC One X para un balance más equilibrado de tamaño y portabilidad, el Motorola Razor Maxx para máxima duración de batería, los Sony por nivel de cámara y sonido -y bonita estética-, los Huawei como prometedora opción más económica pero de calidad… Reconozco que soy muy fan de la amplitud de gama y de poder elegir yo, no que otros lo hagan por mí. Y no es sólo el hardware. La filosofía de sistema operativo es también homóloga: cerrado vs. abierto.

No me cabe duda de que el iPhone 5 venderá muchísimo y será un gran éxito. Parece un poco aventurado lo que comenta Horace Dediu en su extraordinario blog Asymco, explicando que cada generación del iPhone vende lo mismo que las ventas acumuladas de las generaciones anteriores, pero puede ser. Mi experiencia no sólo en tecnología sino también en gran medida en cultura (discos, libros, películas) es que el éxito de una producción de un fabricante o de un artista está relacionado con el nivel de satisfacción que consiguió su producción anterior. El típico caso de que tras un disco extraordinario un artista vende mucho más del siguiente, por el “efecto fan”. Sin que necesariamente se corresponda con la calidad del último producto. Así que incluso aunque el iPhone 5 pueda no ser la panacea, dudo que estemos ya en el declive del producto. Pero quizá esta acumulación de acciones discutibles, reacciones negativas y falta de entusiasmo ante un nuevo producto que tampoco resulta tremendamente innovador nos lleve a ese punto de inflexión que comentaba yo en mi post donde cuestionaba la sostenibilidad del éxito de Apple a futuro.

Claro que siempre cabe que Tim Cook se saque de la manga algo verdaderamente rompedor en la conferencia prevista para el 12 de septiembre, al estilo del célebre “one more thing” de Steve Jobs. Ojalá, porque sería un poco aburrido que el iPhone 5 sea solamente tal y como se está rumoreando.

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4 comentarios

  1. Muy buen post Daniel …

  2. arjunayi · · Responder

    Parto coincidiendo con que mas le vale a Apple dedicar menos tiempo a la quinta P (Prosecution) y mas a la innovacion. De muestra lo que le ha pasado a BlackBerry y su ejercito de abogados…
    Dicho lo cual varios comentarios:
    1) La ley de patentes de USA es absurda. Pero si Apple tiene ciertos derechos patentados, tienen todo el derecho a defenderlos.
    2) La sentencia supone dar a Google de su misma medicina. De acuerdo con que puede tener mucho efecto en el ecosistema Android, que deja de ser la panacea.
    3) El cuanto a imagen, sinceramente, no creo que tenga ningun impacto a medio y largo plazo sobre la imagen de marca de Apple. Tiempo al tiempo.
    4) Estoy esperando a ver el Iphone 5. Si como apuntas es una mera mejora sin mas del producto actual, creo como dices que van a tener un problema a largo plazo.
    5) Todo esto no hace sino evidenciar algo inevitable para Apple : la conversion de una marca de nicho, en una dominante marca de masas.
    Saludos y gracias por las excelentes (aunque algo sesgadas) reflexiones.

  3. Nacho · · Responder

    Aunque no este basado en datos muy concretos creo que Huawei triunfara, mas que nada porque ahoracpatrocina al Atleti 😉

    Mi opinion a cerca de la manzanita de los c….. Ya la sabeis los que me conoceis!.

    En breve Daniel dejaras el iphone en el cajon…ya has comprado Android y notaras la diferencia. Cada vez son mas los que, una vez cambiado el SO no vuelven a comer manzana.b
    Por fvor no os pongais una pegatina de Apple en el coche, dan ganas de enbestiros con el coche….Habeis visto alguna vez un coche con una pegatina deMicrosoft?. Si la veis ..soy yo. …
    Pd. Es broma…lo de la pegatina, digo

  4. […] gustó la cuestión del juicio de patentes y creo que despierta un cierto sentimiento contrario, como ya comenté en un post anterior. Tampoco me gustan detalles como que al cambiar el conector (algo técnicamente justificable […]

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