El problema de la (des)educación española

Comentaba hace unos meses al plantear la conveniencia o no de los deberes escolares que llevo a mis hijas a estudiar en un colegio bajo el sistema británico, pero que lógicamente por cuestión de convalidación incluyen una asignatura de español. Explicaba ya entonces la enorme diferencia que observo entre la filosofía de los deberes de las asignaturas en inglés y las de español, y muy especialmente con las lecturas.

Ahora, un curso académico más avanzado, estoy viendo que la cosa va a peor. Las lecturas en inglés siguen siendo amenas, divertidas, y lo que empieza ahora a pasar es que alternan historias de ficción perfectamente apropiadas a la edad de mi hija mayor, 8 años, por temática, forma de plantear (manteniendo una linealidad narrativa) y lenguaje (comprensible, introduciendo vocabulario nuevo poco a poco e incluyendo glosario de palabras nuevas al final de los libros), con libros de no ficción, con temas históricos, informaciones sobre salud, medicina, deportes… La verdad es que estoy encantado con las lecturas en inglés porque yo soy el primero que las disfruto.

Y en contraste, las lecturas en español me parecen, con contadas excepciones, totalmente inapropiadas. Primero, porque son exageradamente extensas. Utilizan un lenguaje mucho más barroco y mi pobre hija no puede leer dos frases seguidas sin tener que preguntar el significado de varias palabras, con lo que no consigue en ningún momento un mínimo ritmo de lectura. La narración es confusa porque está repleta de formas gramaticales complejas, metáforas, frases hechas, ironías… Y encima, que ya es el colmo que me tiene ahora mismo enfadadísimo, me encuentro con que el último libro que nos dan a leer, de 108 páginas nada más y nada menos, con cuatro ilustraciones sueltas, resulta ser una historia de denuncia social sobre un niño pobre portugués que emigra a Mallorca con sus padres y sus cinco hermanos para ser víctima de explotación laboral, xenofobia, violencia, pero que conoce a un profesor jubilado que le ayuda y que le lleva a una isla desierta “cuya silueta hacía pensar en un animal prehistórico pacíficamente dormido y (…) que así había sido desde mucho antes de que los primeros hombres aprendieran a navegar, y así seguiría siendo mientras hubiese personas capaces de defenderla del falso progreso“. Vamos, lo que me faltaba: que las lecturas en español de mi hija de 8 años se conviertan en una arenga cutre-progre sobre la explotación de los pobres por los ricos, los abusos de los derechos de la infancia, la perversión del progreso, las miserias del capitalismo, etc., etc.

Luego nos extrañamos de que haya altas tasas de fracaso escolar y que el informe PISA nos ponga a la altura del betún. Si es que tenemos un sistema educativo que está basado en empollar, en memorizar, en hacer que leer sea un aburrimiento odioso, en lavar el cerebro a los pobres niños que no están todavía para andar con adoctrinamiento barato.

Sobre todo en el tema de la lectura, es algo que no me canso de repetir: el objetivo principal de hacer que los niños a estas edades tempranas lean tiene que ser el que adquieran un hábito sostenido de lectura, porque leer es una de las actividades más enriquecedoras que hay para un niño, un adolescente y un adulto. ¡Y cómo pretendemos que un niño adquiera ese hábito si conseguimos que deteste los ratos que se ve forzado a leer!

Yo soy un lector constante, y así lo he sido desde niño. Pero no será por lo que me hicieron leer en el colegio. Recuerdo tener que leer libros como El Camino o Cinco horas con Mario de Miguel Delibes, Misericordia de Benito Pérez Galdós, La Celestina, El Lazarillo de Tormes… Obras que para un lector adulto consolidado serán interesantes, pero que con 12-14 años lo único que consigues es, primero, que te horrorice, y segundo, que no te enteres de nada. Menos mal que mi padre primero me compraba muchos cómics, y después me dio por leer El Señor de los Anillos, los libros de la Dragonlance, y luego me aficioné a la bibliografía completa de Asimov y más adelante de Stephen King, y ya con eso me terminé de enganchar al hábito de la lectura. Porque si no, con el método español, habría acabado como todo el mundo: leyendo a regañadientes el libro de turno, copiando el resumen, y decidiendo que la lectura no era lo mío.

Y luego nos preguntamos de por qué no somos un país más emprendedor, más innovador, más tecnológico… Si es que estamos destruyendo la creatividad y la ilusión de aprender desde pequeños. Mérito tienen los que aun a pesar del sistema son capaces de mantener esas virtudes intactas. Lo triste es pensar que esa capacidad de improvisación tan española o esa creatividad que evidenciamos por ejemplo en campos como el gastronómico (donde, gracias a Dios, la educación obligatoria no entra a meter baza) nos demuestra que el potencial está ahí, sólo que requemado desde la infancia en las materias troncales de la enseñanza.

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23 comentarios

  1. Sara M. · · Responder

    Uy, uy, uy, uy… cuánta razón. Ya no solo con la lectura, sino con la cuadratura en la forma de ver/hacer las cosas. Y para qué vamos a mencionar cuando algún niño, necesita un método “distinto” porque tiene alguna dificultad de aprendizaje. Porque si, los profesionales médicos (incluyo aunque no lo sean a pedagogos, psicólogos…) son capaces de decir que un niño no es simplemente vago, sino que le cuesta porque, por ejemplo, sufre algún tipo de dislexia. Y entonces, si los padres lo toman bien, y se matan a ayudar a su hijo, éste tendrá alguna opción. Pero si fuera por la ayuda de los profesores, esperando nos podíamos quedar…

    1. Tienes muchísima razón. Aunque en descarga de los profesores hay que decir -conozco algún caso- que tampoco tienen mucha libertad a la hora de adaptarse a casos particulares, con las exigencias de programa, limitaciones de tiempo y con el número de alumnos por aula. Muchas gracias por el comentario 🙂

  2. De agradecer el que siga poniendo el dedo en la llaga.
    Los cambios se ejecutan desde la Educacion, que es la base. Lo triste es que nuestros queridos politicos se afanan en discutir si lo que hay que cambiar es la asignatura de Educacion para la Ciudadania y demas memeces, obviando temas elementales como el que sugiere y que quedan plasmados en nuestra evidente falta de competitividad…
    Para su consuelo, le dire que el tema puede ser todavia peor. Imagine usted que viviera en Comunidades como Cataluña. Ahi si que tendria usted un problema incluso mayor. Porque el enfoque cutre de los libros, se tiñe ademas de politica y manipulacion… Casi na…
    Saludos.

  3. mj suanzes · · Responder

    extraordinario ¡¡¡¡¡ Con tu permiso lo cuelgo en Google+

    1. Por supuesto 😀

  4. mrvara · · Responder

    Hola.
    Soy un chaval de 16 años que esta viviendo esto que dices de primera mano.
    He tenido la suerte que, desde pequeño, mi padre me ha metido el hábito de leer todas las noches, al principio leyéndome el, luego leyendo un capítulo cada uno y finalmente, cuando tuve la capacidad necesaria, devorando yo solo libro tras libro, algo por lo que le estaré eternamente agradecido.
    Pero en mi generación, los que nos gusta leer nos contamos con los dedos de las manos y de un pie. Es en parte por lo que dices, las escuelas rara vez atinan con un libro que haga a los niños interesarse lo más mínimo y que crean el terrible y equivocado tópico de que “leer e aburrido”, lo cual oigo decir a mis amigos no con poca frecuencia. Pero hay muchos más factores. Para un niño o un adolescente es mucho más fácil, por ejemplo, sentarse a ver la basura que ponen en la televisión, o jugar a algún videojuego.
    Por cierto, acabo de descubrir tu blog y esa muy bien, enhorabuena :D.
    Un saludo!

    1. Muchas gracias por el comentario, y felicita a tu padre (que a los papás nos hace ilusión ver que el esfuerzo desde pequeños tiene un resultado en el futuro). Efectivamente aficionarse a la lectura tiene mérito porque no es el camino más fácil ni el más directo. Si encima nos lo ponen empedrado en el colegio o el instituto, pues más mérito todavía. ¡No cambies! Y espero volver a verte por aquí. Esta es tu casa.

  5. Qué razón, una vez más. Yo soy de esos que se leyó Harry Potter porque no podía estar viendo a mis amigos del colegio todo el día hablando del libro entusiasmados y claro, me encantó. La razón de no coger libros era precisamente la que expones: en el colegio (primaria) me hacían leer libros aburridos y raros, teniéndomelas que ingeniar para, con imaginación, hacer el resumen que me habían mandado sin que se notara que no me lo había leído. Debe ser que el profesor tampoco tenía mucho interés en que leyéramos porque nunca me llamó la atención. Mi madre dice que mentía muy bien de pequeño 🙂

    En fin, el problema tiene que solucionarse desde la base: no podemos seguir soportando que los futuros profesores entren a estudiar Magisterio sin vocación, porque no les da la nota para otra cosa y/o porque es muy fácil. En otros países (los que lideran PISA, por casualidad supongo), los profesores son los mejores que en su día fueron alumnos y se les reconoce y casi se les alaba su condición de ser profesores, por la única y sencilla razón de que son los que se encargan de formar al futuro del país y si desde la base haces unos cimientos de calidad, ya pueden venir tornados o terremotos, que el edificio no se derrumbará.

    También está el hecho de que los políticos lo que quieren (o da mucho la sensación) es ganado fiel sin pensamiento crítico que obedezcan y no den guerra, consiguiéndose eso a través de una educación lo más pobre posible, entendiendo por “pobre” toda una serie de cualidades que merman el potencial futuro brillante de un alumno. Ellos mandarán a sus hijos a colegios caros o de fuera de España y listo, pagados por nosotros. Cómo si no.

    Por último, en mi caso, he tenido la gran suerte de tener unos padres que se han preocupado por enseñarme multitud de cosas fuera del colegio/instituto/universidad. Muchos se quedan tranquilos con que sus hijos acudan cada día al colegio, pero la educación más importante se da en casa, en mi humilde opinión.

    Me podría tirar todo el día dándole vueltas a esto, pero tengo mis apuntes de Derecho Civil por aquí cerca que me piden un poco de atención, la cual no me apetece mucho darles, precisamente porque son aburridos.

    Un saludo.

    1. Muchas gracias, Javi. Tu comentario es para enmarcarlo. Tocas temas interesantísimos, desde la necesidad de valorar al máximo a la figura del profesor y al mismo tiempo exigirles una vocación, hasta la necesidad de formar personas con pensamiento crítico, pero el conflicto que esto genera porque a la mediocre clase política que tenemos eso no le interesa en absoluto. El ignorante es mucho más manipulable. Y por último, amén a eso de “la educación más importante se da en casa”.
      Da gusto tener lectores fieles como tú 🙂

  6. Hola! Tengo 16 años recién cumplidos, estudio primero de bachillerato tecnológico y algún día me gustaría llegar a ser periodista, o fotógrafa, o alguien en el mundo que de verdad influya en el para hacerlo un poquito mejor (bajo mi humilde punto de vista). Tras esta introducción paso a comentarte la entrada:
    Lamento informarte de que las lecturas no van a mejorar, es más según creces las obras dejan de ser extensas y aburridas para ser ridículamente cortas y ya no aburridas sino que tan solo la lectura de media página te da sueño y ganas de prenderle fuego al libro.
    Soy lectora nata, pero gracias a mis padres, las lecturas que me han puesto en el colegio han sido de siempre horribles (destacar dos excepciones en mis 12 años de alumna ”El llanto de las palomas” y ”mendigo en una playa de oro” te las recomiendo para que tu hija las lea, quizás no ahora, pero cuando tenga 13 o 14 años le gustarán y además le dará una visión… distinta (al menos a mi me la dieron) a sí mismo también te las recomiendo a ti ambas obras son muy cortas y muy muy entretenidas, de esas obras que relees entre libro y libro porque te sientes vació y no sabes qué leer.) soy y he sido siempre, desde los 10 u 11 años una comelibros, a edades muy tempranas me leí libracos como ”Los pilares de la tierra” y ”Un mundo sin fin” pasando por ”La sombra del viento” o ”el juego del ángel” así como toda la saga de Harry Potter y demás. Previamente antes de esos libros densos pero que te llevan a un lugar paralelo, me leí series como ”Los cinco” ”Torres de Malory” y ”Santa Clara” (Las tres sagas son de la misma autora) También muy entretenidas y que aún hoy recuerdo con nostalgia y releo a veces, de hecho, no creo que desaparezcan jamás de mi estantería.
    Ups, creo que me fui por las ramas, no obstante, no borraré el texto ya que aunque no sea de tu interés mi vida si opino que las obras mencionadas gustarían mucho tanto a tus hij@s como a ti (si es que no las conoces, porque si eres de la quinta de mis padres seguramente los cinco y los siete secretos ya te sonaran y las otras obras supongo que también.)
    Te recomiendo desde la humilde experiencia de una chica de 16 años que tu hija aprenda que hay que leer los libros de clase para aprobar el examen pero que fueraparte de esos libros hay un mundo maravilloso por descubrir, te recomiendo especialmente para ella los libros de Laura Gallego García, sobre todo ”Memorias de Idhún” aunque hay algunos menos extensos esa trilogía de seguro que le enamora, aunque los libros sean largos puede empezar a leerlos ahora, aunque tarde una eternidad en leérselos, para que te hagas una idea me los he leído ya casi 4 veces los tres libros. Son sencillamente fantásticos.
    Bueno, lo dicho, mucha suerte con tu hija, ojalá que crezca siendo feliz, sana y sobre todo comelibros!
    Un beso para ti y tu familia.

    1. Me encantan estos comentarios largos. Menos mal que no lo has cortado. “Los Cinco” efectivamente fueron de mis lecturas favoritas de niño, y yo fui de una generación de “dragones y mazmorras” donde me leí El Señor de los Anillos y luego todos los libros de la Dragonlance (que hoy me temo que han quedado en el olvido, ¿no?).
      Muchas gracias por tus recomendaciones y ojalá conserves siempre ese entusiasmo y ganas de cambiar el mundo que desprenden tus palabras.
      Voy a investigar tus recomendaciones de Laura Gallego. No la conocía.
      Un beso de vuelta y espero volver a verte por aquí 🙂

  7. Me ha gustado la entrada y los comentarios de sus lectores. La verdad es que sucede lo que comenta. Le recomiendo que también lea esta entrada que publiqué en mi Blog, relacionada con el tema: http://familiaycole.com/2012/11/15/la-tirania-de-los-quince-temas/
    Un saludo

    1. mj suanzes · · Responder

      Yo “aprendí” a leer gracias a mi hermano mayor, veia como se pasaba las horas leyendo en un sillón y me entro curiosidad ¡¡¡ que buena es la curiosidad !!!, y entonces hojee sus libros y me atreví a pedirle uno :”El club de los 7″, termine con toda la saga y segui con la colección de Los 5 y despues su colección de Agatha Christie…me forme un habito y sobre todo descubrí la pasión de leer. Con los años he visto como mi hija me observaba mientras leia de la misma manera que yo lo hacía con mi hermano y entonces le invite a pasar una tarde en una librería conmigo, fué una tarde genial, salimos las dos con una novela bajo el brazo…Ahora tiene 12 años y es una devoradora de libros, de todos , comedia, intriga, ciencia ficción…me encanta cuanto en una tarde lluviosa estamos todos en el salón con nuestros libros. Una breve respuesta a Sara M., cuando tienes un niño “especial” la lucha por sus derechos es una constante: derecho a sanidad, derecho a educación…es verdad que en los colegios no estan preparados para tener niños con alguna discapacidad y se ven “obligados ” a integrarlos sin saber como hacerlo. En mi caso, que tengo un hijo en una plaza de integración, mi lucha es constante, basicamente soy yo las que les tiene que explicar como hacer la educación diferenciada, enseñarles que todos somos iguales pero todos somos diferentes y que es el profesor quien debería captar esas diferencias y por tanto adaptarse y adaptar el material a quien va dirigido. Enseñarles que no se trata de llegar a clase y “soltar” todo el material sin detenerse a observar si a todos sus alumnos les ha “llegado” la información. No deberían tratar a todos igual pq no todos son iguales, estan los timidos, los hiperactivos, los dislexicos, el deficit de atención, el autismo…el alumno no tiene que adaptarse al profesor, hay que hacerles “ver” que es el profesor quien tiene que “estudiar” a sus alumnos para saber como se tiene que dirigir a cada uno de ellos. ser profesor tiene que ser una vocación.
      uff que largo se me ha hecho.

      1. Muchas gracias, MJ. Tienes un mérito enorme por tus circunstancias personales. Te agradezco un montón tu comentario y que sigas este blog. Me gustaría mandarte mucha fuerza. Un abrazo.

  8. MªJosé G.Guirado · · Responder

    Uf, no quisiera yo estar en la piel de esa maestra, bueno, ni de ninguna de Literatura. Qué difícil es acertar al recomendar lecturas, ¿verdad? Aunque he mirado y ese título es adecuado para niños de 8 a 10 años o sea, que un pelín traído por los pelos. Pero es que no creo en esas clasificaciones por edades, medir eso es imposible. La lectura es un tema muy personal, hay tantos ritmos, sensibilidades… ¿No hay niños enanísimos que se beben los libros de Harry Potter y tienen como 700 páginas? Respetar eso es muy importante porque creo firmemente que somos lo que leemos.

    El problema aquí radica en recomendar algún libro para todos, eso es como querer calzarlos a todos con el mismo número. Fíjate: yo con mis hijos me quejaba de lo contrario, de lecturas recomendadas por el colegio poco estimulantes… Ahora con el tiempo me veo un poco quisquillosa en ese aspecto, jaja, debe ser que igual que los hijos, también los padres pasamos por etapas ;)) Pero la solución en este caso es muy fácil, y alabo al colegio de mis hijos por ser tan comprensivo en eso (la pega fue solo con una profesora en concreto): nos pasaban una lista de títulos recomendados para que los padres eligiésemos según nuestro criterio, o incluso los propios alumnos, según sus apetencias. Y también lo dejaban abierto para que el que quisiera subiera o bajara el nivel. Hay que respetar el ritmo de cada uno y valorar el progreso, punto.

    No controlo bien la normativa de colegios extranjeros en España, pero desde luego para los españoles no es cierto que el Ministerio ( la Consejería de Educación de la Comunidad en nuestro caso) dé listas cerradas, salvo clásicos que hay que conocer por simple cultura general o entran en el temario, pero creo que hasta eso es sólo en Secundaria. En Primaria la oferta es muy amplia y le puedes pedir a la profe que simplemente sugiera títulos y que los padres elijáis la temática que os parezca; si crees que es pronto para hablar con ella de inmigración y todavía quieres proteger a tu hija de esas realidades, estás en tu derecho.

    Creo que ya no es como antes, que nos obligaban a leer barbaridades, la oferta de literatura infantil y juvenil es amplísima y hay para todos los gustos e intereses.

    De todas formas, puedes estar tranquilo, la afición a la lectura creo que depende en muy buena parte de lo que se ve en casa, y en eso seguro que tus hijas son unas privilegiadas.

    Un abrazo y ánimo. Ojalá más padres se preocupasen tanto.

    1. Hola Mª José. Muchas gracias por el comentario. No quería decirte nada para que no te sintieras presionada pero lo estaba deseando. Además cuando ayer @senoritapuri le hizo un RT al tuit de “autopromoción” y se empezó a disparar el número de lecturas (lleva más de 1500 en dos días), la verdad es que me agobié un poco porque es un post escrito en caliente y sin tampoco introducir tantos matices como me gusta.

      Efectivamente parte del problema es que como a mi hija le va bien en lectura, y los libros los tienen clasificados por nivel, está leyendo libros recomendados para edades un poco mayores que la suya, que es capaz de afrontar por extensión, pero no me convencen tanto por temática para su nivel de madurez.

      Voy a decirle a la profesora que si no le importa mucho me gustaría poder pedir cambio de libro si no me convence el que me dan. Espero que lo comprenda y no se ofenda.

      Pero el problema de fondo es que no me gusta el enfoque de los libros en español, que son demasiado “literarios” para mi gusto en estas etapas. Los de inglés van avanzando igualmente en nivel pero son o historias más largas pero sin tanta metáfora ni formas gramaticales complejas, o sobre todo, que son las que más nos gustan, son de historias reales, como por ejemplo describirte la vuelta al mundo de Magallanes.

      Y en general los deberes de español son un tostón mientras que los de inglés, incluso los de lengua (literacy) son mucho más divertidos.

      En cualquier caso en lo que hago más hincapié es en que mis hijas me vean leyendo y sepan que a su padre le encanta leer y que piensa que es importantísimo para la vida. De hecho a veces me acuesto con ellas por la noche con el Kindle y se quedan dormidas viéndome leer. Espero que esto dé frutos con los años.

      Un beso.

  9. El problema de la diferenciación lectora es que además genera diferentes “autoconceptos” en los alumnos. Los alumnos se sienten buenos lectores en inglés, flojos en español. Con todo lo que eso después arrastra.
    Aquí os dejo un link a un artículo muy interesante sobre los criterios a tener en cuenta a la hora de mandar deberes escolares (el texto presenta los resultados de una investigación realizada por un grupo de profesores de la Universidad de Missouri)
    http://www.ascd.org/publications/educational-leadership/summer11/vol68/num10/Five-Hallmarks-of-Good-Homework.aspx

    1. Tienes toda la razón y efectivamente genera un favoritismo en favor de un idioma frente al otro.
      Y muchísimas gracias por el link. Es interesantísimo. Animo a todos los lectores a detenerse en leerlo con atención.

  10. Sara M. · · Responder

    Un apunte rápido. En el colegio de mis hijos, los libros de lectura recomendados/obligados, tenían su “recomenpensa”: una vez terminado el libro, venía el correspondiente autor/a a firmarle el libro a los niños. ¡Qué casualidades tiene la vida! Y sin que intervengan para nada intereses editoriales, qué va…

  11. Me gustaría aportar un punto más a este debate, como complemento al gran nivel de comentarios. Y es el video de la charla TED de Ken Robinson “Do Schools Kill Creativity?”, que viene muy a colación del post: http://www.ted.com/talks/lang/es/ken_robinson_says_schools_kill_creativity.html

  12. […] Los lectores habituales del recordaréis mis comentarios sobre lo importante que considero que es enseñar el hábito de la lectura a base de convertirlo en una actividad divertida para el niño, no un deber detestable. A ello le dediqué una entrada muy leída: “El problema de la (des)educación española“. […]

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