Impossible is nothing

A medida que uno se va haciendo mayor, se vuelve cada vez más maniático.

Recuerdo que si querías sacar a mi padre de sus casillas, bastaba con decirle “es que yo creía…” y ya le tenías hecho un basilisco.

Yo no puedo soportar que me digan “porque me da la gana” ya que la única bofetada que me dio mi madre fue por decirle eso. Tendría ocho o diez años y os garantizo que no he vuelto a pronunciar esas palabras. [Y no te lo tomes a mal, mamá, si me lees. Eras tan buena madre que no necesitabas levantarnos la mano para nada.]

Pero aparte de ese trauma infantil, hay dos comentarios que me ponen nervioso. A uno (“es que esto siempre se hace así…”) le debo un post entero así que lo dejo estar [podéis leerlo aquí]. El otro es eso de “no hay nada imposible” que popularizó Adidas como eslógan publicitario y que tanto les gusta a los adeptos a esto del coaching, que es el “new age” del siglo XXI.

Impossible is Nothing

Vale que es fundamental hacer un esfuerzo por no caer en el derrotismo, en la inercia y buscar las soluciones tradicionales a los problemas de siempre. Es preciso “think different” como diría mi amigo Ignacio Gafo y pensar “outside the box“. Estamos de acuerdo. El problema es el enfoque que se está dando a menudo a este planteamiento en el mundo de la empresa:

  • Pensar que todo es posible, y sólo es cuestión de poner el suficiente dinero. Y eso no siempre es así. Aunque efectivamente con dinero se puede llegar mucho más lejos que sin él, hay limitaciones físicas o temporales. En otras ocasiones es una limitación de recursos humanos: no tienes disponible el personal adecuado para hacer las cosas y se necesita un tiempo de formación y de preparación (experiencia) para tener el equipo humano que necesitas para resolver esos “imposibles”.
  • Vincularlo a una desmesurada cultura del éxito. Como todo es posible, si no consigues los objetivos que te marcan eres un fracasado, un incompetente. Ya comenté lo crucial que considero que es tener una adecuada tolerancia al fracaso como motor de la innovación. Pensar que todo es posible es un enfoque positivo que te ayuda a marcarte nuevas metas e intentar superar las barreras, pero la frivolización de la imposibilidad de algunos objetivos se convierte en una presión negativa que desprecia al que no consigue cumplirlos.
  • Se prima el Qué frente al Cómo. Yo esto lo vivo todos los días en mi trabajo y me resulta enormemente frustrante. El fin justifica los medios. Así te encuentras con gente muy exitosa laboralmente, que consigue promocionar dentro de su empresa, y resulta que son unos trepas que aplastan sin ningún miramiento a todos los que deberían ser sus colaboradores y que en realidad usa sólo como instrumentos para conseguir sus propósitos.  En el camino quedan olvidados conceptos como la calidad, la equidad, la cooperación e incluso la dignidad.

Francamente, me gusta más el planteamiento del maestro artesano que se esfuerza por mejorar día a día, con gusto por el buen trabajo, sabiendo decir que no cuando uno no considera que los objetivos planteados no son realistas o son inadecuados, y evitando el cortoplacismo del que sólo mira la cuenta de resultados del año en curso frente a una visión más global y sostenible.

Todos ellos son temas largamente comentados en el blog anteriormente (véanse los enlaces que he diseminado anteriormente), como aquella fábula del pescador que incluía en aquel “Disfrutar sin remordimientos” del año pasado y que os invito a repasar si no la recordáis.

4 comentarios

  1. Totalmente de acuerdo con este post, en especial me siento muy identificado con el punto del “Se prima el Qué frente al Cómo”.

    Me dedico al negocio del Callcenter, en el que principalmente se factura por llamada atendida en los servicios de los clientes de nuestra cartera. Uno de los últimos proyectos en los que me he involucrado ha sido la viva imagen de esa cita; El negocio por el negocio, o lo que es lo mismo; Una adquisición de un centro de cliente que evidentemente aportará nuevos ingresos por agregar sus nuevas posiciones de agente -unas 80- pero que dado su ruinoso estado va a requerir una futura inversión en diverso hardware, equipamiento, reformas y sobretodo, la “paralización” de técnicos dedicados en exclusiva para estos menesteres, que normalmente atienden a toda la empresa (más de 3000 empleados a nivel internacional).

    Ha habido infinidad de dificultades, requisitos que normalmente no aceptaríamos a ningún cliente y desorganización por falta de liderazgo, que fue asumido por 2 adjuntos a dirección que jamás se habían involucrado en este tipo de proyectos, pero que insistieron en todo momento en que nadie se metiese en él -salvo cuando se acercó la fecha de lanzamiento y se vio que nada salía adelante-. Quedó patente la sensación que querían colgarse una gran medalla pero huelga decir que no sólo no lo consiguieron, a día de hoy con el centro ya integrado en nuestra infraestructura -de forma muy deficiente- se ha convertido en una lacra que diariamente paraliza a 2 o más técnicos que normalmente deben desempeñar su labor dando soporte a más de 3000 usuarios a nivel mundial.

    Ante la dirección general de la empresa la adhesión de un nuevo cliente a la cartera ha sido una grandísima noticia -cada vez cuesta más encontrar a clientes y fidelizarlos-, así como los ingresos que generará a partir de ahora es una buena noticia a corto plazo. Lo que creo que todavía no han asumido (tampoco los 2 responsables del proyecto) es que el gasto que ha generado el cliente -y más que generará- ha convertido este lanzamiento en una inversión ruinosa que tardará en amortizarse más de 2, siendo optimistas.

    Así que tras este tochazo, sí, puede que (casi) nada sea imposible, pero ello no implica que por no serlo, por seguir dando imagen de excelencia, vendiendo como éxitos inversiones de dudosa rentabilidad y no afrontando la realidad desde el principio no se valore algo tan importante.

    PD: A partir de hoy tienes a un suscriptor nuevo que intentará leer tus posts diariamente, ¡siempre y cuando tenga tiempo!🙂

    1. Genial comentario. Me gusta muchísimo que aportes esta experiencia concreta que ilustra tan bien lo que quería expresar.
      Y un privilegio contar lectores como tú, encima con tantas alegrías musicales que me das en Twitter.
      ¡Un abrazo!

      1. Nèst · ·

        Encantado de compartir experiencias y opiniones contigo, apañero🙂 Definitvamente has sido todo un descubrimiento, me encanta compartir la música que adoro con oyentes afines -y viceversa- así como tu blog me parece de lo más interesante.

        Lo dicho, ¡nos vemos lo que me dejen mis compromisos y obligaciones diarias!🙂

        ¡Saludos y un abrazo!

  2. […] hace poco de uno de los comentarios que me irritan por sí mismos, manías que tiene uno, el “no hay nada imposible“, y dejaba pendiente hablar del otro, ese que viene a decir “es que esto se ha hecho […]

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