Una gran lección de una mamá coraje

Abro hoy Facebook para encontrarme con una verdadera joya titulada «Reflexiones de una mañana de domingo» por parte de la madre de un niño autista, M.J. Suanzes, que me ha permitido compartir con todos vosotros, lo que es un privilegio para mí, porque es una maravilla:

Mientras esperaba que mi gente se despertara he empezado a leer un artículo: ” Los grados de severidad en el Autismo” …y ha empezado la ebullición en mi cabecita :
¿Por qué esa necesidad imperiosa de clasificar, etiquetar, medir, encasillar casi todo? ¿Por qué nos empeñamos en medir nuestra felicidad según nuestro nivel cognitivo? ¿La felicidad se puede medir? Yo creo que no; uno decide si quiere ser feliz o desgraciado y todo ello independientemente de cuán inteligente sea.
No me avergüenza decir que tardé un tiempo en enterderlo, que el hecho de “calificar” una dolencia como leve era una arma de doble filo, es verdad que endulza el diagnóstico y es más fácil de asumir pero al mismo tiempo más fácil de descuidar…
El hecho que el Autismo de mi hijo fuera “calificado” y “etiquetado” de GRAVE  o de NO VERBAL (empezó a hablar a la edad de 6 años) o que los servicios médicos nos dijeran que no podiamos hacer nada porque no había cura, no podía dejarnos parados.
Ciertas personas en nuestra vida nos han sabido guiar hacia el verdadero objetivo: perseguir la felicidad y  no agobiarnos con el nivel cognitivo. A día de hoy, todavía no he accedido a que a mi hijo se le haga un “test de inteligencia” (“¿para qué?”), Edu precisa adaptación curricular en todas las asignaturas…menos en una dónde día tras día, saca matrícula de honor: la felicidad. Probablemente mi hijo sea más feliz que niños catalogados de “normales” que son presionados por la sociedad para conseguir niveles académicos brillantes pero donde reina la ansiedad, la tristeza , la frustación, la competitividad…
No sigamos “clasificándonos” y aprendamos a ser felices, a sonreir…y todo lo bueno que tiene la vida asomará a nuestros ojos.

P.S. Por supuesto, también quiero dejar claro que no hemos abandonado el aspecto educativo de Edu: empezó a comunicarse con el lenguaje de signos, después con los pictogramas hasta que empezó el lenguaje; sabe sumar, restar multiplicar y dividir; aprende los conocimientos pero no dejamos que la sociedad le imponga el ritmo; dejamos que sea él quien nos vaya marcando los pasos porque pensamos que desde la confianza, la felicidad…podemos lograr mucho más . 

3 comentarios

  1. […] Abro hoy Facebook para encontrarme con una verdadera joya titulada «Reflexiones de una mañana de domingo» por parte de la madre de un niño autista, M.J. Suanzes, que me ha permitido compartir con t…  […]

  2. Desde la tablet me es imposible escribir con tranquilidad, pero no quiero dejar de mostrar mi respeto y admiración con esa madre de un niño con necesidades especiales.
    Cada vez que leo a personas así, me siento muy pequeñita frente a su tamaño.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: